No soy de aquí, ni soy de allá…Facundo Cabral (3era. parte)

Por Jorge Triviño Rincón

Continuamos con la entrevista realizada en Argentina (2001) a Facundo Cabral, un trovador que recorrió el mundo llevando su mensaje.

—Hay un solo, lo dijo Lito Nevia. Lito Nevia lo dice, tan claramente dice:

Es una canción muy bella que se llama solo se trata de vivir. Acá vinimos a vivir. Y la vida está en lo simple, lo complejo. Si me cuesta trabajo.

Borges decía: Un buen libro, es aquel el que en cualquier lado donde uno lo abra tiene una felicidad para uno. Buen libro, es aquel que se deja leer con felicidad en una tarde.


Si vas para Chile, los ejes de mi carreta, milonga del peón de campo. Queremos decirle, que se llama la pobrecita porque esta nació en el campo.

¿Hay algo más simple? Que lindo que yo me acuerde de don Juan Riera cantando. Esas cosas te emocionan. Una ducha, un partido de fútbol. Es simple.

Las estrellas. Dios es simple. Se deja ver por todos lados, lo que pasa que uno lo complica y quiere explicarlo.

—¿Pero vos crees que los jóvenes de hoy en los bailes, en las reuniones, aquí en la Argentina, se conmueven con estas cosas?

—No las conocen. Cuando las conocen sí; no las conocen. No las buscan, tampoco no hay incentivos para que las busquen. A Nosotros nos incentivaban para buscarla.

A pesar de que estás hablando con un analfabeto; pero nos incentivaban un montón de cosas; ya no, parece que el consumo fuera todo.

Pero cuando aparecen las cosas, claro que sí. ¿Este programa está grabado? ¿Cuándo va a salir?

—Este domingo.

—El lunes te lo van a comentar a ellos. Vas a ver si los sienten o no.

—Recién fuera de este estudio, nos preguntabas a Cristian y a mí, ¿cuánto hace que no llorábamos?

—¿Cuánto hace que vos no llorás?

—No, a diario. De emoción, de alegría; la belleza, la inteligencia, me conmueven.

Estaba leyendo recién un libro de un tipo muy especial—, Indio[1]— Osho.

Me encontré con una línea emocionante.

Ayer me conmoví porque recordaba una línea de Gibran. Te conmueve, siempre, siempre a veces. El otro día estaba llorando, viendo un anuncio en televisión. Perdón, en el cine fui al patio Úlrico Mejado y pasaron una publicidad y yo vi que estaba muy feliz viendo la publicidad.

Yo también me di cuenta que la llamé porque me emocioné, porque había una muchacha muy bonita, como tú. Estaba delante de una caída de agua y atrás caían millones de naranjas.

Esa sería la publicidad de algún juego de naranja, una naranjada, pero era también la imagen de esa mujer muy feliz en el agua y las naranjas cayendo atrás.

Me emocionó el acto, la mujer, la naranja, el agua, la vida. Ni me di cuenta que era un anuncio, si te conmueve.

Suelo, yo, cada cuantos más años. La gente mayor que está viendo el programa lo sabe. Cuantos más años tenés, sos más sensible. Por eso Whitman decía al final de su vida:

“O tú, incrédulo, si quieres, si te animas a ver algo grandioso, baja la cabeza. Ahí está la hormiga”

Mirá con detenimiento la hormiga. Es un milagro.

—¿Incrédulo dijiste. ¿Qué es la verdad y qué es la mentira?

—Incrédulo, que no cree nada, que cree que todo es un accidente. Tiene una explicación científica, ¿no? La vida no tiene una explicación científica. Vamos a llegar a saber hasta en qué momento puede haber estallado el Big Bang, no quien lo provocó.

Le dijeron a Pasteur:

Usted siempre habla del alma y hemos abierto 100.000 cadáveres, y nunca encontramos ni rastros del alma. Y Pasteur les dijo: cuando muera vuestra madre, pártanla en mil pedazos y traten de encontrar el amor que ella tuvo por ustedes.

Antoine de Saint-Exupéry le hace decir al amiguito del principito:

“lo esencial es invisible a los ojos” lo que no se ve es lo importante, por lo que no se ve, sucede lo que vemos.

Por el amor que no se ve, naciste vos. Y yo ahora te veo.

En la canción hay algo que vamos mas allá de las palabras, que se transmite, hay una energía.

—¿Cómo hace la gente para encontrar el amor que tanto decís que hace falta cuando las realidad los golpean la cara cada minuto?

—No, la realidad no es la que dice el noticiero no es esa, es un pedacito de la realidad. En realidad también nacen en mariposas, nacen sapos. Los elefantes siguen siendo elefantes, El Río de la Plata sigue yendo en la misma dirección que yo sepa que haya cambiado de mano.

La curiosidad sigue estando ahí, del otro lado está Europa y bosques; lo que pasa es que generalmente eligen lo peor de la realidad para mostrarme todos los días. Alguien violó, alguien mató, alguien robó, hay un corrupto en el gobierno, este o en el anterior, me cuentan las buenas noticias, verdades: nunca.

Ahora si quieres ser, si quieres que el amor y la felicidad llegue a tu vida; muy fácil, hay que escuchar a este antes que intervenga a esta—, dice el cantautor, señalando con su mano el corazón y después la cabeza, asiento del cerebro—.

Este solo sabe amar —, refiriéndose al corazón—. Esta dice, está bien, está mal—. hablando de la mente.

—¿Entonces hay que aprender a escucharlo? — preguntando la periodista sobre el corazón.

—Al corazón. Ahí está. El corazón sabe porque siente. Este quiere explicar, (indicando la cabeza, asiento del pensamiento). Por eso, este pregunta siempre, porque no sabe. Este —hablando del corazón— nunca pregunta porque sabe. Sabe que la vida se nace para amar y este —el cerebro— le busca razones; separa lo del mundo en países, separa la gente en clases, en colores, en religión. Este está loco, porque no sabe nada. Este sabe, (el corazón); este ama, este es el que mueve la vida.

Yo he cruzado aeropuertos con la madre Teresa, y por donde pasamos, todo el mundo quedaba en silencio. Algo pasaba, todo el mundo sabía que esa mujer que pasaba era el mismísimo amor. Yo veía cómo la gente caía de rodillas cuando ella pasaba.

Una vez entramos en una cantina en México y la gente dejó de beber, y se hizo silencio, y paraban a la música, y se escuchaba llorar, porque era el amor.

—Recién hablaste de que te mostraban que este robó, que este mató, que este violó. ¿Los noticieros son apocalípticos?

—Tienen muchas ganas de que se termine el mundo porque no se animan a vivir. Están felices cuando matan a un niño, cuando matan a una señora, y después me dicen: ¡No! Estamos buscando la verdad, ¿eh? en nombre de la justicia. Estamos buscando la verdad. Yo soy un tipo que estoy preocupado por la verdad. Hay que buscar ese asesino. Les está llenando la cabeza a los muchachos.

Los muchachitos creen que eso es todo lo que pasa en el mundo. Ellos, aman las malas noticias, adoran una guerra. Están felicísimos por inundación, carajo.

Hay un terremoto en China, 200 muertos. ¡Rápido a mostrar la pierna que cuelga del avión que cayó en el Aero Parque!

Esta es la realidad. Esta es la noticia; además están auspiciados por los mismos tipos de la compañía de la avión que están asegurados con la compañía que también está auspiciando o no. Es cierto. Adoran las malas noticias, porque odian la vida. No se animan a vivir. Ese señor que está todos los días juzgando a la gente por televisión en la noche cuando vive todo el día buscando a ver quién se equivocó, qué ministro robó, qué tipo engañó: el trolo, el travesti, los que andan por la calle.

Estas son las cosas que escuchan todos los días. Todo el día ese tipo vive; le tiene pánico a la vida; entonces adora las malas noticias. Quieren que se termine el mundo porque son cobardes.

—Facundo: ¿Tú qué hiciste cuando se cayó un avión y se murió tu mujer y tu hija?

—¿Qué quieres que haga?

Nada. Se cayó. Mi conexión llegó tarde. Qué iba a correr a los dueños de la compañía sin un juicio; nada. Me caí de rodillas cuando vi el cartel con los nombres. Y dije, después. Me lo dijo Krishnamurti porque yo estaba totalmente inconsciente.

Está bien, Padre. Ya no voy a olvidar quién es el que manda. Me lo hizo recordar quién manda.

Yo amo la vida, entonces me preocupo por vivir. No estoy buscando culpables ni… por eso ellos tienen amor por lo peor. Aman la sífilis, Aman el Sida.

¡Uh! ¡Tan felices que haya dictadores que matan!, políticos corruptos porque viven eso. Viven, mueren, de eso se envenenan a todos los días.

Pero eso es una peste, es un veneno. Eso no es la vida. Pero eso la gente sale corriendo para National Geographic a ver los animalitos, a ver la montaña.

¿Cuánta gente está renunciando ya? Dentro de poco no va a haber más noticieros.

Si son jueces, que vayan a los tribunales. Si los políticos son tan malos, que hagan una revolución y acaben con todos los políticos y nos quedamos con los medios; pero eso es muy histérico. Protesto, pero no cambio. Te cuento lo peor, pero no lo mejor. A mí no me afectan, yo ni los veo; pero el joven; no es mejor que crea que esa es la realidad.

—Recién vos me dijiste cómo hago para zafar de la realidad.

—¿La realidad es Menem que se va o Menem que se reelige. La realidad puede ser Fernando de la Rúa que hace cosas rápido, lentamente o no hace nada?

La realidad es el Sol que sale y el Sol que se pone. La gente que hace el amor, la gente que trabaja, que come, que camina. La realidad no es eso. Una corbata y el derecho romano.

Yo tengo diez mandamientos, me sobran. Esa no es la realidad. Por eso no funciona.

—¿La realidad son los niños con lepra?

—Sí, esa es la realidad. Y qué hacemos? ¿Lo decimos por televisión y después qué hacemos?

Yo te digo qué hago: yo voy dos meses a estar con ellos y a bañarlos y tengo 22 mil en la India.

Cuando yo encuentre estos señores de los noticieros conmigo bañando leprosos, entonces lo voy a hablar con respeto.

¿Qué hacen? ¿Pasan la estadística? ¿Me devuelve el periodista que denuncia los millones que se robó el último senador? ¿Va y los consigue, los traes en justicia?, me cuenta y se va a la casa a dormir. Eso es histérico, me excitas para no acostarte.

Bueno, con la mujer se hace lo mismo. La ponen a la de moda ahí desnuda para que excite a todo los muchachos del país y no se va a costar ninguno con ella. ¿Te parece que está bien? Después se enojan porque un muchacho con bastante cerveza encima violó una muchacha en la ciudad de Rosario cuando lo están invitando todos los días, a ver que es un juego histérico, les gusta que siga mal porque ellos viven del mal. No viven del bien.

—¿La televisión es un mal?

—No, es un medio maravilloso, pero suele estar en manos de cualquiera.

Un medio tan maravilloso que esté todo el día del servicio de los políticos parece un suicidio.

¿Sabés lo que es escuchar todos los días a Graciela Mejía? ¿al chacho Álvarez todos los días? ¿A Menem pidiendo perdón? ¿a Dualde disculpándose el caso de Abraham? Todos los días, cuando sabemos los que podemos traer ahí.

El mundo de cinco continentes extraordinarios, en una galaxia increíble en un universo infinito.

¿Y qué estás viendo ahí? Eso lo que ves todos los días, todas las noches. No, no.

¿Sale un campesino a contar cómo fue su cosecha, cómo fue su día? ¿Habla un carpintero en la televisión? ¿Una hermana contando cómo se cuida a un tuberculoso en San Juan o en Avellaneda? No. Siempre son abogados los que están justificándose.

Gente que está aburrida de lleno. Mi madre, si hay ciudadanos que por escapar del aburrimiento de las familias llegan a la presidencia del país. Son desocupados. No tienen nada que vivir; entonces se van a meter en la casa de gobierno, flaco.

Por eso es una solución. Hay más vida en la mona Jiménez—, Juan Carlos Jiménez Rufino— en un hombre feliz que canta. Y todo el mundo está, por lo visto, muy contento hace muchos años.

Y no lo digo porque esté en Córdoba. Ese tipo tiene que ver con la vida. Yo estuve en un baile de él, y vi la gente.

—¿Qué viste?

—Una fiesta. Nunca había visto tanta gente. Él hacía así y bailaba en todo para allá. Después se hacía así y bailaba en todo para acá. Esa misma gente. Después él me invitó al escenario y me escuchaba esto que estamos hablando, cosas parecidas con el mismo fervor. Tiene que ver con la alegría, por eso es un éxito. Tienen que ver con sus comunidades, con su pueblo. Son parte de esos. La cohesión no es un éxito armado. Hay más vida ahí que en todos los proyectos que presenten en el Senado. Cuando vos tenés un pueblo alegre y feliz, todo funciona.

—¿Qué es la ciudad de la alegría, que hablas de alegría?

—Está en la India. Tal vez la ciudad más pobre del mundo.

—¿Pero alegre?

—Sí. Sabes por qué?, porque son compinches. Porque por ejemplo, yo vivo en un barrio, en Recoleta que no es un barrio de pobres, no. Yo vivo en el Socorro que está pegado ahí en barrio norte; La Recoleta. Bueno, No es un barrio obrero. Ahí no hay carenciados, no.

—¿Y hay compinches ahí?

—No. Nadie canta en la calle, nadie silba. Nunca escuché un tipo silbando. Sí. Hay un tipo que silba. El que recoge cartones por la noche. Los pobres son más agradecidos. Pasan con las mujeres y sus chicos con un carrito y van cantando, silbando y dicen:

“Chao Maestro. No, soy de aquí”

Todas las noches pasa. Los demás no cantan, tienen guita, todos van a la Punta del Este, todos los grandes, y tan triste, como Rondón, ¿no?

—¿A dónde quede esa ciudad de la alegría?

—En La India.

—Ellos son compinches, entonces se ayudan tanto. Cuando vos tenés la amistad de los otros no hay pobreza—, querida.

Y te lo digo yo que comí de la basura. Te matan cuando te mata la indiferencia de los otros. Después te acostumbraste con el duro, pero cuando hay complicidad, la pobreza no es un castigo, porque la riqueza en solitario; encerrarse en un Country y con policía en la puerta,

—honestamente son como presos—. Si eso es la fiesta, si yo trabajo toda la vida para encerrarme en un country y poner guardia y una alarma; no, flaco, yo sigo en la calle recogiendo cartones.

Yo no veo felicidad ahí. Yo no lo veo, yo no lo veo saltando por el país de alegría, a Amalita Fortabat. Yo veo saltando de alegría a la mona Jiménez —Juan Carlos Jiménez Rufino—; a Amalita Fortabat, no.

Es posible que dentro de un rato nadie se acuerde quién es Amalita Fortabat y a lo mejor los hijos de tus hijos te van a preguntar quién era la mona Jimena porque se habla de él. Es decir que cuidado, estamos equivocados.

Si creemos que amontonar cosas es un dato de una posibilidad de llegar a la felicidad, estamos locos. Las cosas son buenas y si vos las tenés, no si te tienen. Si vos las gozás; si te tienen, no. Si la tenés que cuidar, no.

Clinton no puede venir a cantar acá. Tiene que venir con la guardia, su avión, investigan el canal, ¿no? Traen los perros.

¿Puede ir Clinton o De la Rúa ahora solo a cantar al patio? ¿Al patio, alma? ¿Puede ir a cenar solo? Yo, salgo solo. ¿Quién es rico? ¿Puede salir Luis Miguel a la calle?

—No

—Cuidado, con todo respeto, ¿eh? Porque tengo todo respeto al mundo como artista por él. Tiene… extraordinario cantante una presencia extraordinaria en el escenario, toda la guarda.

No puede salir. El éxito te encadena. Es una manera amorosa de meterte en cana.

¿Julio Iglesias puede ir a la Plaza Central ahora a tomar un café?

—No.

—Nosotros podemos ir.

—¿Sí? ¿Quién es rico? Clinton tuvo un affaire con Mónica Lewinski. Lo tiene que explicar al planeta.

¿Sabes cuántas veces se enamora bajo una escalera, en un ascensor con una mujer que recién conocía; con otro que me había acostado como hace un año? Nunca pregunté de quién era. Yo estaría en cadena perpetua. Yo; Sandro…, bueno, todos, ¿quién no? Él.

Y Clinton tiene que explicar que tuvo un coito. El presidente del país más poderoso del mundo.

“Sos un pobre tipo Clinton” —, le dije en televisión en Estados Unidos—. “Me caes bien. Será porque tocas hace el saxo que soy yo, soy colega, pero sos un pobre tipo que tienes que explicar un coito con la gordita y seguís bloqueando cobardemente una pequeña isla del Caribe. Sos es un gil”.

Al otro día me llamaron y me mandaron un ramo de flores y porque ellos son muy autocríticos, y me llamaron de todas las embajadas. Con Alberto (Cortéz) estaba en un programa.

Le dije: el problema que yo no te juzgo Bill. Rompé el bloqueo, liberá la isla. Te dejaste joder. Y acostaste con todas las amigas del mundo, ¿quién es que tiene que explicar?

—¿Otra canción, Facundo Cabral?


[1] Hindú. Nota del escritor del transcriptor.

Publicado por jorgeeliecertrivigno

BIOBIBLIOGRAFÍA Nacido el 27 de enero de 1958 en la ciudad de Manizales. Estudios de dibujo y pintura artística en Bellas Artes, Manizales. Escritor de literatura infantil y juvenil. Ganador de mención de honor y de recomendación editorial del Premio Andino y Panamá Enka de literatura infantil y juvenil, con la novela infantil: “Ricardo Caracol”. Obras disponibles en: www.lablaa.org del Banco de la República: “El canto de la cigarra” (Poesía infantil) y “Ricardo caracol” Otras obras: “Rosa la luciérnaga” Publicada en la Imprenta Departamental de Caldas en 1992. Ensayo de carácter espiritual. Se han publicado cuentos cada mes, desde mayo de 2015, hasta el 2016, en la revista literaria: “La letra errante” de México. Ensayos publicados en la revista digital: Tras la cola de rata. Pereira, Colombia: Juan Ramón Jiménez y la rosa, La imaginación creadora, Proceso de la imaginación creadora, Anima Mundi; Amado Nervo, la búsqueda de sí mismo, Ramón del Valle Inclán y la Gnosis, Semblanza de un amigo, Iván Cocherín el poeta; Barba Jacob, un corazón atribulado, El tesoro de los magos, Grandes enseñanzas en Blancanieves, La sabiduría oculta en las palabras, La verdad y la mentira, El amante del viento y de la rosa, El mayor engaño y el mayor olvido, Inexistencia del eslabón perdido, García Lorca: dramaturgo y poeta del encanto, Luis López del Mesa: gigante de América, El amor según la sabiduría, ¿Qué es poesía?, Amado Nervo: La búsqueda de sí mismo. “Apólogos” Colección Cumanday. Editorial Manigraf. Manizales, Caldas. Octubre de 2015. “Ronda de la vida” Libro de poemas infantiles. Octubre de 2016. Obras en colectivo: • Escritos en cuarentena, en el año 2020. Editorial Manigraf, Manizales, Caldas. • Medellín, Colombia. Voces literarias en el año 2020. • Voces literarias. Editorial Manigraf, Manizales, Caldas, en el año 2021 • Poemario Baja California del sur. México junio de 2021 • Antología Mariposas peregrinas. Editorial Ave azul. Ciudad de México. noviembre de 2021. • Ensayo La imaginación creadora. Junio de 2021. Editorial Magenta. • Ensayo La imaginación creadora, diciembre de 2021. Editorial The University Press of the South. Europa.

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