Por Daniela Leiva Seisdedos

Vivir en democracia no solo debe ser deseable, pero hoy es cuestionable. Hoy en Argentina se convive con un desencanto práctico, por ejemplo el creciente voto en blanco que aumenta en cada elección que no responde tanto a factores sociales o generacionales, si no a lo que hacen los políticos cuando no expresan una idea clara entre lo que prometen en campaña y lo que llevan luego de que asumen los cargos.
La política no es mala. Mala es la forma en que muchos la ejercen. Porque la política, en esencia. Política, calidad y pobreza. Baja calidad institucional y esto NO es un tema relevante en Argentina, en consecuencia el Estado de derecho queda postergado.
La pobreza no es oculta en Argentina en parte se debe a la baja calidad de idoneidad de nuestros políticos.
La posdemocracia es un concepto que describe sistemas donde, aunque se mantienen las instituciones, los procesos electorales y las libertades formales, la toma de decisiones real ha sido capturada por una pequeña élite, ¿las castas? En este modelo, la política se reduce a un espectáculo publicitario enfocado en el marketing.
El futuro político venga quien venga es incierto, falto de expectativas porque el problema es siempre la pobreza, es una materia a marzo.

El número de personas que se dedican a la actividad política o, en otros términos, cuyo oficio es la política, es elevado. Siempre se habla de los sueldos mínimos, lo que debemos ganar la gente anónima y porque no pensar en una reforma de la política menos sueldos por Diputados y Senadores, menos cargas, lujos y más igualdad, eso sería una contribución a la grandeza de país, no quiero que algunos «donen su sueldo» como una limosna.
Muchos políticos llegan tan arriba que les cuesta llegar a ver lo que hay abajo.
Argentina es un país atrapado en la pobreza porque las soluciones muchas veces son ambiguas, carecen de soluciones de calidad porque no son genuinas, como ejemplo los planes por años.

Lamentablemente más allá del color partidario de pertenencia de cada gestión, esto no constituye por el momento un objetivo común, tanto el oficialismo como la oposición hacen de la pobreza un campo para dirimir sus diferencias sin calidad en la acción para solucionar las cosas.
No es necesario recordar que los sueldos a nuestros políticos por todos estos años, los pagamos nosotros, pero si yo no hago bien mi trabajo salgo en cadena nacional por mal desempeño; pero ¿solucionaron algo? O se enfrascaron en una carrera política permanente por permanecer en sus bancas y este año solo sesionaron 5 veces. Cuando la política se vacía de contenido, otros llenan ese vacío con bronca, apatía o autoritarismo. Y eso también tiene consecuencias.
Me pregunto ¿qué país es viable con gente que solo trabaja 5 o 8 veces al año? Dato para tener en cuenta; el sueldo de un legislador tiene diferentes componentes, como la dieta, los gastos de representación, de movilidad y el desarraigo con todos estos ítems, por todo lo cual creo que nuestra política es pobre porque la pobreza es el resultado de la política.
¿La política es solo discutir cargos? No es la política la que traiciona al pueblo; son los políticos que traicionan la política
Pero… me vuelvo a preguntar ¿Fallan los políticos o falla la política?
