Por Jorge Triviño Rincón

Gracias a la poeta Cristina Maya de Herrera, a los poetas y novelistas, Enrique Posada y Juan Revelo Revelo, se ha publicado la antología de poesía colombiana EL CANTO DEL CÓNDOR, edición bilingüe con 40 poetas de nuestra nación. Son ellos:
La selección de 40 autores abarca diversas generaciones y estilos, incluyendo voces destacadas como Maruja Vieira, Dora Castellanos, Águeda Pizarro, Elkin Restrepo, Jaime García Mafla, Raúl Henao, Harold Alvarado Tenorio, Augusto Pinilla, Juan Revelo Revelo, José Luis Díaz-Granados, Argemiro Menco Mendoza, Mariela Zuluaga, María Clara Ospina, Cristina Maya, Julio César Arciniegas, Guiomar Cuesta Escobar, Miguel Iriarte, Juan Manuel Roca, Santiago Mutis Durán, Ramón Cote Baraibar, Consuelo Posada, Lucía Estrada, Oswaldo Jiménez Gómez, Rómulo Bustos Aguirre, Fernando Herrera Gómez, Álvaro Miranda, José Manuel Crespo, Luisa Fernanda Trujillo, Hernando Socarrás y Santiago Erazo (el más joven de la antología).
Uno de los vates seleccionados, es mi amigo Raúl Henao. Un hombre afable, y convencido del poder de su palabra, sincero y claro, un exponente de la poesía surrealista y del haiku.
Estuvo en Manizales para el 3er. Festival Albatros de Poesía en el mes de noviembre de 2015.
Yo fungía como representante legal de la Corporación de poesía Albatros y tuve el honor de entablar amistad con él y también de tener en mis manos el libro Una alberca en la luna.
El poeta Raúl Henao departiendo con el autor y varios poetas que nos visitaron en la ciudad de Manizales.
La primera parte está compuesta por Haikus, los cuales compartió con jóvenes de un colegio en el barrio La Francia quienes quedaron obnubilados por la belleza, hermosura y profundidad de ellos. Inicialmente se mostró reacio a compartir este tipo de poesía, pero finalmente cedió a mi petición.

Al abandonar el claustro después del recital, el maestro se sintió maravillado al ver la reacción de los jóvenes —, y que lo dejó gratamente sorprendido—.
El vuelo ha creado el pájaro
esta madrugada.
La embriaguez ha creado la uva.
***
Atrapado en el sueño
sueño la realidad
Espu
***
Aire son mis palabras,
un pájaro
el pensamiento.
***
Espuma de mar el sueño,
bajamar
la vigilia.
***
La tela de los sueños
teje y desteje
mi propio corazón.
***
La palabra:
último tamiz
de lo eterno.
***
A solas, pasajeras las horas.
Escondiéndose el sol
me alumbra el corazón.
***
Si deshojas la noche,
pétalo a pétalo
abre el día.
***
El crepúsculo: Mapa
de un clavel,
dédalo embrujado.
***
El mango bajo la arboleda:
botín de esmeraldas,
brujo despertar.
***
¡Tanto tiempo! No hay rastro
de la barca abandonada
en el verdín del estanque.
***
Bailo como el árbol florecido
en el jardín.
¡Mis palabras me cubre del hojas!
***
En la corteza del árbol,
frases de amor
borra el tiempo.
***
La hojarasca de invierno
barre a gusto
el viento de mayo.
***
Cortan mis palabras
con el filo
de una hoja de hierba.
***
Las sombras a mi alrededor.
¡Pétalos
de mi lámpara!
***
¡Rostro de la vida!
La muerte con el amor
juega a escondidas!
***
¡El rostro humano!
Rasgueo de guitarras
en el corazón del alba.
***
El aire que respiras
no tiene etiqueta
de precio.
***
Aunque desafina la lluvia
le hacen coro
las ranas.
***
¡Mañana nublada!
A la montaña
le pintaron ojeras.
***
El Sol asoma a la colina.
Hacen gárgaras
los piscos de la granja.
***
Hervor de la cafetera.
Camina a oscuras
el alba en la casa.
***
En el jardín
blanco pavorreal
la niebla.
***
Mediodía a sus espaldas.
Carga
el buhonero.
***
La infancia perdida.
¡Entre mis manos
peces de colores!
***
Tarde de luvia.
Los niños de la escuela
colorearon las calles.
***
El atardecer
a orillas del estanque.
¡Flauta de juncos!
***
De él, ha expresado el poeta salvadoreño:
“Raúl Henao la más alta y secreta voz de Colombia”.


