BOGOTÁ
Por Jorge Triviño Rincón
Hace exactamente dos días tuve el privilegio de contemplar la extraordinaria labor de las hormigas. Formando una fila de varias cuadras, decenas de ellas cargaban sobre sus cuerpos trozos de hojas verdes; algunas de gran tamaño comparadas con sus cuerpos.
Lo más asombroso es que se trepaban hasta unas ramas altas con la carga a cuestas para, desde allí, ver el sitio donde quedaba exactamente el hormiguero; otras, que iban saliendo del mismo, les ayudaban a cargar las hojas. El día estaba demasiado caluroso y no se percibían asomos de cúmulos grises que son los que anuncian la lluvia; sin embargo, estos preciosos insectos se preparaban para almacenar su alimento dentro de sus ciudadelas. Al llegar al hormiguero nuevo, se deslizaban hasta perderse dentro de los agujeros. Al día siguiente una hilera se movía en otra dirección para portar su fardo con gran esfuerzo y valentía.
Al llegar la noche, un torrencial cayó sobre la seca zona donde nos encontrábamos. ¡Ellas sabían que iba a llover con antelación!
Este hecho, me trae al recuerdo un hombre admirable para el mundo entero desde todo punto de vista: José Celestino Bruno Mutis y Bosio quien nació en Cádiz el 6 de abril de 1732 y falleció en Santafé de Bogotá el 11 de septiembre de 1808. Fue un médico, botánico, geógrafo, matemático y sacerdote católico español.
Mutis desempeñó buena parte de su labor investigadora en Santafé de Bogotá, en la Universidad del Rosario donde fue docente y donde reposan actualmente sus restos. Es uno de los principales autores de la Escuela Universalista Española del siglo XVIII. español.[1]

«¡Oh, Santo Dios! ¡Cuánto tiempo y constancia se necesitan para ir descubriendo los arcanos de la naturaleza!»
La frase es de 1780, cuando su autor, José Celestino Mutis, llevaba ya casi dos décadas intentando descubrir los secretos de la naturaleza en la selva de lo que es hoy territorio colombiano.
Mutis es celebrado como uno de los primeros naturalistas de América y era conocido hasta ahora fundamentalmente como un gran botánico. Pero un nuevo libro revela otra gran pasión del hombre que llegó muy joven, deslumbrado, a tierras americanas: el estudio de las hormigas.

Según documentos que han sido escasamente divulgados durante siglos Mutis fue un pionero en mirmecología, como se denomina al estudio de las hormigas.
Y estos estudios cobran vida en el libro “Reino de hormigas. José Celestino Mutis y el amanecer de la historia natural en el Nuevo Mundo”.[2]
La idea de que Bogotá tuviera un jardín botánico fue del científico y sacerdote español José Celestino Mutis, iniciador de las ciencias naturales en la Nueva Granada. En 1791, año en que se trasladó la Real Expedición Botánica a Bogotá, Mutis estableció un pequeño jardín en los terrenos ocupados en la actualidad por el Palacio de Nariño, de los cuales cedió una parte para la construcción del primer observatorio astronómico de América.
El sacerdote colombiano Enrique Pérez Arbeláez heredó la pretensión de Mutis referente a la existencia de un lugar desde el cual se promoviera el estudio de las ciencias naturales. Pérez Arbeláez, quien contaba con la experiencia de haber fundado el Herbario Nacional Colombiano en 1932, el Instituto de Ciencias Naturales en 1936 y de ser cofundador de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales entre 1932 y 1936, hizo realidad los planes de Mutis fomentando la creación de un jardín botánico en Bogotá. En efecto, esta institución científica fue constituida por el Consejo Administrativo del Distrito Especial de Bogotá, mediante el Acuerdo 10 de 1955. En ese mismo año le fueron aprobados los estatutos, adquirió personería jurídica y se dictaron normas para el control y rendición de cuentas de la nueva entidad.[3]
En 2021, Colombia contaba con 63.303 especies, lo que significa un aumento de casi 5000 especies, una buena noticia para celebrar este domingo 11 de septiembre el Día Nacional de la Biodiversidad.
Por cada 10 especies que hay en el planeta, una habita en Colombia. El país tiene 98 tipos de ecosistemas generales y es el primero con más mariposas en el mundo, con un total de 3642 especies, las que representan el 20 % de las existentes en la Tierra; también ocupa el primer puesto entre las naciones con mayor diversidad de aves, orquídeas y mariposas; es la segunda con más diversidad de anfibios, peces dulceacuícolas, reptiles, palmas y plantas en general; entre los países con mayor biodiversidad, ostenta el tercer lugar, después de Brasil e Indonesia, y es el quinto con más diversidad de mamíferos.[4]
El jardín Botánico José Celestini Mutis, fue escogido por mis familiares para visitarlo en la ciudad capital de Colombia. Llegamos con muchas expectativas con el fin de conocer este santuario natural de la vida y que alberga especies de todos los rincones de nuestro país desde la selva amazónica hasta la Guajira al extremo norte.


Las instalaciones son realmente modernas y están rodeadas por lagos artificiales, por bosques de plántulas, hierbas, arbustos y grandes árboles que fueron plantados mediante semillas que sembraron luego. En el centro hay conjuntos arbóreos protegidos por cúpulas de cristal que permiten el paso de la luz solar en todo su esplendor. Se crearon microclimas con características del bosque de niebla, del bosque lluvioso y de clima desértico. Una de las cosas que más nos sorprendió fue que el sistema pluvial fue replicado para mantener la vida de las plantas y para que los visitantes podamos sentir la biodiversidad reinante en nuestro país.
Estas son algunas fotografías de tan precioso lugar enclavado a 2640 metros sobre el nivel del mar y los invito a visitarlo para que contemplen esta maravilla.





BIBLIOGRAFÍA IMÁGENES
Jardín Botánico José Celestino Mutis. Index Seminum 1997. Santa Fe de Bogotá D.C., Colombia. Fotografías tomadas por el autor.
[1] Wikipedia en español.
[2] https://www.bbc.com/mundo/noticias/2011/02/110207_mutis_nuevo_naturalista_am
[3]Concejo de Bogotá
[4] https://www.minambiente.gov.co/colombia-tiene-67-000-especies-de-fauna-y-flora-registradas/
