Debate a la Argentina
Por Daniela Leiva Seisdedos

Hoy en día se están robando la infancia. La opinión de los niños no debe ser una herramienta para ganar votos, los menores son menores y se los debe proteger. Nos debemos un debate en el tema de los menores, porque siempre que se usa a los menores se los hace porque se los busca activamente por su inmadurez o su vulnerabilidad.
“Juventud, divino tesoro, ya te vas para no volver”… El poema de Rubén Darío de principios del siglo XX tiene vigencia.
Los menores son sujetos de derechos, nos llenamos la boca diciendo esto, pero utilizar a los menores da réditos de todo tipo, desde los políticos hasta el espectáculo. Si escucháramos a los niños veríamos que ellos quieren jugar, aprender, sorprenderse, en fin, ser niños y no la voz de lo que la sociedad necesita para que se exhiban en los espectáculos, ser mano de obra de la delincuencia, de las guerras, ect..
Millones de niños y niñas trabajan en América Latina y nuestro pais está en América latina, por lo tanto no estamos al margen de estas estadísticas. Esta actividad les impide el goce de sus derechos básicos y muy especialmente, el derecho a la educación, madre de todas las igualdades.

El tema de los menores hay que debatir y anticiparse, eso es pensar en forma integral desde la política, analicemos otro ejemplo: El uso de los chicos en las campañas electorales que buscan el efecto emotivo, de sensibilizar al espectador. Los menores de edad representan el futuro, y además, un sector social vulnerable, pero ¿no se los está vulnerando?.

Pululan en las redes imágenes de políticos besando a niños, así se manosea el concepto de lo político; eso sí siempre sucios, con mocos, así el efecto es más grande, para que ellos, señores políticos salvadores son los que velan por su niñez.
Esto es para dar lástima, pensar que son sus salvadores pero… si quieren imponer lo bueno, lo deseable, mostraran chicos rubios y de ojos celestes. Las dos imágenes son discriminatorias.
Otro caso es la utilización de niños-soldado, el grado más extremo de explotación infantil, en Argentina los «soldaditos” para custodiar a los Narcos.

Se desconoce el número exacto de niños-soldado en todo el mundo, pero son seguramente muchas decenas de miles. Aunque por lo general se asocian más con conflictos en países de África, pueden encontrarse niños-soldado en prácticamente todas las regiones de nuestro mundo. Con la sanción de la convención de los derechos del Niño, se tenía una concepción pasiva de la infancia, primando un enfoque de necesidades, en donde es mirado por compasión por parte del adulto.
¿Qué hacemos los argentinos ante esta situación? ¿Miramos para otro lado?

