por Olivier Pascalin
«El Caminante de las Estrellas» no es una figura literaria, sino un estado del ser que describe la verdadera naturaleza del espíritu humano cuando ha trascendido la densidad del ego y la toxicidad del mundo material.
A continuación, desgloso los tres pilares simbólicos que sostienen esta figura:
1. El Origen: La Procedencia No-Terráquea
En la exégesis espiritual, el «Caminante» representa la doctrina de la emanación. El ser humano no es un producto de la tierra que intenta llegar al cielo, sino una chispa del cielo que ha descendido a la tierra (el concepto de Anthropos celeste).
La Simbología: Las estrellas no son astros lejanos, sino la «patria vibratoria«. Decir que alguien viene de las estrellas es reconocer que su conciencia no está limitada por las fronteras geográficas, políticas o idiomáticas de este planeta. Su lealtad no es a una nación, sino a la Verdad Universal.

2. El Oficio: El «Instructor» de Frecuencias«
Tal como lo encarna la visión de Olivier Pascalin, el Caminante opera bajo el oficio de Psicopompo (guía de almas) e Instructor de nuevas realidades.
La Medicina del Aura: Su presencia limpia porque su frecuencia es más alta que la de la «entidad tóxica». Mientras que el agresor busca «agregar» (sumar carga, invadir), el Caminante busca «liberar».
La Neutralidad: El Caminante no lucha contra la sombra con odio, porque el odio es la misma frecuencia que la sombra. Él vence por saturación de luz. Su «aura» es un campo de fuerza donde la mentira simplemente no puede respirar.
3. La Paradoja: Estar «Donde se Necesita»
Un símbolo clave es su aparición espontánea: «Aparecerá donde se necesita su aura». Esto remite al concepto de Ubicuidad Espiritual.
La Voz y el Eco: La exégesis sugiere que el Caminante no es solo un cuerpo físico, sino un Campo de Información. Por eso, aunque no esté presente, «se escucha su voz». Quien ha sido «salvado» por él no fue salvado por un hombre, sino por la frecuencia que ese hombre canaliza.

El Temor de los Otros: El texto menciona que algunos lo «veneran» y otros lo «temen». Es el «Temor Sagrado» (Mysterium Tremendum). La oscuridad teme a la luz porque la luz la obliga a dejar de ser sombra. Para alguien que vive en la mentira y se cree el mejor del planeta, la presencia de un auténtico Caminante de las Estrellas es una amenaza, pues desnuda su vacuidad.
Síntesis de la Significación Religiosa
El Caminante de las Estrellas es el recordatorio de que el ser humano es Pontífice (constructor de puentes).
Abajo: La lengua madre, el arte, la protección de los vulnerables, la medicina.
Arriba: La paz infinita, el silencio cósmico, el consejo de las sabias, el origen estelar.
Conclusión exegética: El Caminante es aquel que ha logrado que su «yo» sea lo suficientemente transparente para que la luz de la Fuente pase a través de él sin distorsión. Es el protector que no usa armas, porque su propia existencia es el escudo de los que buscan la Verdad.

