El poder de la palabra

Por Arelis Danger de la Cruz 

A lo largo de la historia, muchos poetas han utilizado su pluma como una forma de protesta. En la América Latina del siglo XX, figuras como Pablo Neruda y Gabriela Mistral emergieron no solo como artistas, sino como voces de sus pueblos. Sus obras reflejan el sufrimiento, la lucha y la esperanza de naciones que enfrentaban dictaduras y desigualdades. En este contexto, el poeta chileno Pablo Neruda dijo en una ocasión: “La poesía es un arma cargada de futuro”, subrayando la responsabilidad que tienen los artistas de alzar su voz en momentos de crisis.

De igual manera, en el ámbito contemporáneo, la poesía ha evolucionado en formatos que resuenan con las generaciones actuales. El auge de las redes sociales ha permitido que poetas de diversas procedencias compartan su trabajo en plataformas digitales, alcanzando audiencias globales.

Autores como Rupi Kaur y Warsan Shire han logrado movilizar millones de personas con sus versos, tocando temas de injusticia social, identidad y resistencia. Según la poeta y activista Sara Esteban:

“La poesía tiene la capacidad de unir y movilizar; una palabra bien colocada puede despertar la conciencia dormida de un pueblo”.

Los poetas no solo capturan el espíritu de su tiempo, sino que también son testigos de las luchas sociales. En muchos casos, sus obras se convierten en símbolos de resistencia. Durante el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, poetas como Maya Angelou y Langston Hughes brindaron su perspectiva única sobre la lucha por la igualdad racial.

Un estudio del Instituto de Estudios Culturales de la Universidad de Nueva York revela que “(…) la poesía puede ser un catalizador para el cambio, ya que inspira a las personas a cuestionar la injusticia y a buscar un futuro diferente”.

Sin embargo, no toda la poesía se alinea con el activismo. Algunos críticos argumentan que, a pesar de la belleza de la forma poética, puede haber un riesgo de que se convierta en un mero ejercicio estético, desconectado de la realidad de la lucha. El poeta y ensayista Javier Salinas señala:

“La poesía debe estar arraigada en la realidad social, de lo contrario, se corre el riesgo de ser solo un susurro en el viento, cuando debería ser un grito por la justicia”.

Esta dicotomía entre el arte y el activismo invita a la reflexión sobre la responsabilidad moral del poeta en la sociedad actual.

La poesía, entonces, se manifiesta como un poderoso medio para la resistencia. La capacidad de articular la experiencia humana en su complejidad permite que los poetas se conviertan en portavoces de aquellos que han sido silenciados. Cada verso, cada estrofa, y cada rima tienen el potencial de desencadenar una revolución interna en el lector, provocando una reevaluación de su propio papel en la lucha por la justicia.

Solo abordaremos algunos ejemplos desde los cinco continentes que demuestran lo anteriormente expuesto. 

El poema «The Hill We Climb» es un poema de palabra hablada escrito por la poeta estadounidense Amanda Gorman y recitado por ella en la toma de posesión de Joe Biden en Washington, D.C., el 20 de enero de 2021.

Gorman aborda temas de justicia social, igualdad y unidad en sus poemas, inspirando a personas de todo el mundo a involucrarse en la lucha por un mundo más justo y equitativo.

(…) Pero lo que tenemos ante nosotros
Cerramos la brecha porque sabemos que, para poner nuestro futuro primero,
Primero debemos dejar de lado nuestras diferencias
Deponemos las armas
para que podamos extender nuestros brazos
el uno al otro
No buscamos dañar a nadie y la armonía para todos.
Porque conocemos nuestra inacción e inercia.
será la herencia de la próxima generación
Nuestros errores se convierten en sus cargas.
Pero una cosa es segura:
Si fusionamos la misericordia con el poder,
y poder con derecho,
Entonces el amor se convierte en nuestro legado.
y cambiar el derecho de nacimiento de nuestros hijos
El nuevo amanecer florece cuando lo liberamos.
Porque siempre hay luz,
Si tan solo fuéramos lo suficientemente valientes para verlo
Si tan solo fuéramos lo suficientemente valientes para serlo

Amanda Gorman

El poema «The Hill We Climb» es poderoso llamado a la esperanza, la unidad y la perseverancia en tiempos de adversidad. Gorman destaca la importancia de la lucha por la justicia y la libertad, recordando a los lectores que, a pesar de los desafíos y las dificultades, siempre hay luz al final del túnel si estamos dispuestos a ser valientes y a trabajar juntos.

Este poema refleja la resiliencia del pueblo estadounidense y la promesa de un futuro más brillante, donde la diversidad y la inclusión son celebrados. Amanda Gorman emplea un lenguaje poético y poderoso para transmitir un mensaje de esperanza y determinación, instando a la audiencia a enfrentar el futuro con coraje y compasión.

En un mundo lleno de desafíos y divisiones, la poesía de Amanda Gorman resuena como un recordatorio de que, a través de la unión y la acción colectiva, podemos superar cualquier obstáculo y trabajar juntos por un mundo más justo y equitativo. Su poema es un testimonio del poder de la palabra para inspirar, motivar y cambiar el mundo.

En América del Sur, el poeta argentino Juan Gelman es reconocido por su compromiso con la justicia y los derechos humanos a través de su poesía. Gelman abordó temas como la dictadura militar en Argentina y la búsqueda de justicia para las víctimas de la represión. Su obra ha sido un poderoso instrumento para mantener viva la memoria de esos tiempos oscuros y para abogar por la verdad y la justicia. 

Los poemas del exilio de Juan Gelman son conmovedores testimonios de la experiencia de vivir lejos de su patria, Argentina, debido a la dictadura militar y la opresión que enfrentó en su país. 

[…] 
¿Acaso el cielo no es el mismo? 
El cielo no es el mismo. 
¿Dónde está la Cruz del Sur sino en el sur? 
¿No es el mismo sol? 
No: ¿acaso ilumina a Buenos Aires? 
Lo hace horas después, cuando yo ya no estoy. 
Color de cielo otro, lluvia ajena, luz que mi infancia no conoce.”
                                             Roma, 9 de mayo de 1980.

«V. 
de los deberes de exilio: 
no olvidar el exilio/ 
combatir a la lengua que combate al exilio/ 
no olvidar el exilio/o sea la tierra/ 
o sea la patria o lechita o pañuelo 
donde vibrábamos/donde niñábamos/ 
no olvidar las razones del exilio/ 
la dictadura militar/los errores 
que cometimos por vos/contra vos 
tierra de la que somos y nos eras 
a nuestros pies/como alba tendida/ 
y vos/coranzoncito que mirás 
cualquier mañana como olvido/ 
no te olvides de olvidar el olvido.» 
Roma, 5 de mayo de 1980

«XVI. 
No debiera arrancarse a la gente de su tierra o país, 
no a la fuerza. La gente queda dolorida, la tierra queda 
dolorida. 
Nacemos y nos cortan el cordón umbilical. Nos 
destierran y nadie nos corta la memoria, la lengua, las 
calores. Tenemos que aprender a vivir como el clavel del 
aire, propiamente del aire. 
Soy una planta monstruosa. Mis raíces están a miles 
de kilómetros de mí y no nos ata un tallo, nos separan 
dos mares y un océano. El sol me mira cuando ellas 
respiran en la noche, duelen de noche bajo el sol.» 
                                                Roma, 14 de mayo de 1980

Juan Gelman

Estos poemas fueron escritos por el poeta y periodista argentino Juan Gelman durante su exilio en Roma. Fueron publicados junto a una serie de ensayos del historiador Osvaldo Bayer en un libro titulado Exilio (1984). En cada poema Gelman indicó la fecha y el lugar de escritura. La literatura, en este caso, funciona como otro modo de acercarse a la experiencia de quienes fueron forzados a salir del país durante la última dictadura.

En sus poemas, Gelman reflexiona sobre la diferencia en la experiencia del cielo, el sol y la luz en su exilio en Roma, comparándolo con la realidad de su tierra natal. Su nostalgia por los colores, las sensaciones y los recuerdos de Buenos Aires se entrelaza con la sensación de desarraigo y pérdida, mostrando la complejidad emocional del exilio, los deberes y las responsabilidades del exiliado, destacando la importancia de recordar sus orígenes, su historia y las razones que lo llevaron a abandonar su tierra.

El poeta nos invita a luchar contra el olvido, el poder de la lengua y la memoria para preservar la identidad y la cultura frente a la imposición del exilio. 

Comparando la idea del dolor y la separación causados por el destierro, en su condición de exiliado con una planta monstruosa, cuyas raíces se extienden a través de miles de kilómetros. La metáfora de la planta refleja la sensación de desconexión y soledad, así como la fuerza y la resistencia necesarias para sobrevivir y adaptarse en un entorno ajeno.

En Europa, la poeta y educadora Warsan Shire refugiada Somalía y radicada en Londres, ha utilizado su arte para abordar temas como la migración, el exilio y la injusticia social. Sus poemas han resonado en toda Europa y el mundo, destacando las luchas de los migrantes y refugiados y dando voz a sus experiencias y luchas. Shire ha sido una voz poderosa en la lucha por los derechos de los migrantes y la igualdad. 

No cabe duda de que “HOGAR” es un poema que profundiza en el tema del hogar y la pertenencia, explorando las complejas experiencias de los que han sido desplazados, refugiados o se han visto obligados a abandonar sus hogares. 

«(…) Quiero irme a casa, pero mi casa es la boca de un tiburón.
Mi casa es un barril de pólvora,
y nadie dejaría su casa a menos que su casa le persiguiera hasta la costa,
a menos que tu casa te dijera que aprietes el paso,que dejes atrás tus ropas, que te arrastres por el desierto,
que navegues por los océanos,
«Naufraga, sálvate, pasa hambre, suplica, olvida el orgullo,
tu vida es más importante».
Nadie deja su hogar hasta que su hogar se
convierta
en una voz sudorosa en tu oído diciendo:
«Vete, corre lejos de mí ahora.No sé en qué me he convertido, pero séque cualquier lugar es más seguro que éste».

Warsan Shire

En “HOGAR”, Warsan Shire reflexiona sobre la idea del hogar como un espacio de seguridad, amor y pertenencia, contrastándolo con la realidad dolorosa de la pérdida, la huida y la búsqueda de un lugar donde sentirse en casa. El poema captura la angustia y la desorientación de aquellos que han sido desplazados y están en constante búsqueda de un refugio, tanto físico como emocional.

Shire utiliza imágenes potentes y evocadoras para transmitir la complejidad de la experiencia del exilio, la ruptura y la lucha por preservar la identidad y la dignidad en situaciones de adversidad. El poema destaca la necesidad universal de ser acogido, comprendido y amado, así como el dolor profundo de no tener un lugar al que llamar hogar.

A través de su poesía, Warsan Shire da voz a los excluidos, los desplazados y los marginados, ofreciendo una mirada íntima y conmovedora a las realidades de aquellos que buscan un sentido de pertenencia y seguridad en un mundo marcado por la injusticia y la inestabilidad. “HOGAR” invita a la reflexión sobre el significado del hogar, la empatía hacia aquellos que han perdido el suyo y la importancia de la compasión y la solidaridad en la construcción de un mundo más acogedor y comprensivo.

En África, Akinwande Oluwole Babatunde Soyinka, conocido como Wole Soyinka escritor nigeriano en idioma inglés, el primer africano en conseguir el Premio Nobel de Literatura en 1986, ha sido una figura influyente en la lucha por la libertad y la justicia a lo largo de las décadas.

A través de su poesía, Soyinka ha denunciado regímenes represivos, promovido la democracia y abogado por los derechos humanos en Nigeria y en toda África. Su obra ha sido una poderosa herramienta para la concienciación y la movilización en pro de la justicia y la libertad. 

“Telephone Conversation” de Wole Soyinka es un poema que aborda el tema de la discriminación racial y la injusticia a través de una conversación telefónica entre el narrador, un africano, y la propietaria de una propiedad en alquiler. El poema destaca las realidades de la discriminación y el prejuicio racial que persisten en la sociedad, incluso en situaciones aparentemente cotidianas como buscar un lugar donde vivir.

Con fuerza en el auricular, «¿QUÉ ES ESO?», admitiendo. «NO SÉ QUÉ ES ESO». «Como morena».
«ESO ES OSCURO, ¿NO?».
«No del todo.
De cara, soy morena, pero señora, debería ver el resto de mi cuerpo. La palma de mi mano, las plantas de mis pies.
Son de un rubio oxigenado. La fricción, causada
—¡Ingenuamente, señora!— al sentarme, ha vuelto
mi trasero negro como un cuervo. ¡Un momento, señora! —sintiendo
su auricular alzándose sobre el trueno
cerca de mis orejas—. «Señora», supliqué, «¿no preferiría
verlo usted misma?».

Wole Soyinka

En la conversación, el narrador se enfrenta a preguntas inapropiadas y discriminatorias sobre su color de piel, lo que pone de manifiesto la ignorancia y la insensibilidad de la propietaria. La tez del narrador se convierte en el punto focal de la conversación, lo que refleja la obsesión social por la raza y la falta de empatía hacia la experiencia de las personas de color.

El poema subraya la absurdez y la ridiculez de juzgar a alguien por su color de piel y desafía las normas sociales que perpetúan la discriminación. La respuesta ingeniosa y desafiante del narrador, al describir su color de piel con humor y perspicacia, resalta la dignidad y la resistencia frente a la discriminación.

En última instancia, “Telephone Conversation” es un poderoso comentario sobre la lucha contra la discriminación racial, la importancia de la autoafirmación y la resistencia contra los estereotipos y prejuicios raciales. El poema invita a la reflexión sobre la igualdad, la diversidad y la necesidad de superar las barreras discriminatorias que separan a las personas sobre la base del color de su piel.

En Asia, la poeta y directora de cine iraní Forugh Farrokhzad fue una figura destacada en la lucha por la liberación de las mujeres y la expresión artística en Irán.

A través de sus poemas, Farrokhzad desafió las normas sociales y políticas de su tiempo, abordando temas tabúes y promoviendo la igualdad de género y la libertad de expresión. Su valiente poesía la convirtió en una voz influyente en la lucha por la justicia y la libertad en Irán y más allá. 

“Solo queda la voz” es un poema intenso y evocador que explora temas profundos como la esencia de la vida, la conexión con la naturaleza y la voz como un canal de expresión y poder. A través de imágenes poéticas y metáforas potentes, el poema invita a la reflexión sobre la existencia, la energía vital y la búsqueda de significado en un mundo complejo y cambiante.

Destacando la importancia de la voz como una herramienta para transmitir emociones, deseos y verdades profundas. La voz se enlaza con elementos naturales, como el agua, la luz de las estrellas y la tierra, creando un sentido de unidad y armonía con el universo y sus misterios.

(…) ¿Por qué debería parar?
El camino serpentea entre las diminutas venas de la vida
y el clima del vientre de la luna aniquilará
las células cancerosas, y en el aura química del amanecer
sólo quedará la voz
voz que se filtra en el tiempo.
¿Por qué debería detenerme?
¿Qué es un pantano sino un caldo de cultivo
para las alimañas de la corrupción?
Cadáveres hinchados penan los pensamientos de la morgue,
el canalla esconde su amarillez en la oscuridad,
y la cucaracha
… ah cuando la cucaracha arenga,
¿por qué debería parar?
Las letras de plomo de la imprenta se alinean en vano.
Letras de plomo en liga no pueden salvar pensamientos mezquinos.
Mi esencia es de árboles; respirar aire viciado me deprime.
Un pájaro muerto hace tiempo me aconsejó recordar el vuelo.(…)»

Forugh Farrokhzad

A lo largo del poema, se cuestionan las normas y convenciones sociales, resaltando la importancia de mantener una conexión auténtica con la esencia de la vida y el mundo natural. La poesía se convierte en un vehículo para explorar la belleza, la intensidad y la complejidad de la existencia humana y su relación con el universo.

Estos poetas y poetisas, entre muchos otros en todo el mundo, han demostrado que la poesía puede ser una poderosa herramienta en la lucha por la libertad y la justicia, alzar la voz contra la injusticia y generar conciencia sobre temas importantes en la sociedad.

En conclusión, el rol de la poesía y los poetas en la lucha por la libertad y la justicia es fundamental y multifacético. A través de sus palabras, pueden inspirar cambios significativos y dar voz a quienes han sido marginados. La poesía no solo refleja la realidad, sino que tiene el poder de transformarla. A medida que los poetas continúan explorando y expresando sus ideas, el futuro de la poesía como agente de cambio parece más prometedor que nunca.

En sus manos, las palabras se convierten en un faro que guía a la humanidad hacia un horizonte de esperanza y justicia, recordándonos que, en la lucha por la libertad, el arte siempre encontrará su lugar en el frente.

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