Por José Cantero Verni

Pasando de mano en mano
brinda el sabor de esta tierra,
el agua caliente a punto
para ir mojando la yerba.
De verde color se viste
con esa magia secreta,
que invita con cada sorbo
y hechiza cuando se prueba.
Bailando va la bombilla
mientras el mate la espera,
igual que un rito sagrado
cantando a la boca llega.
El mate se hace presente
junto a la pava en la mesa,
no tiene ningún horario,
su venerada presencia.
Mateando, solo mateando,
a cada paso despierta,
ese gusto diferente
que llama a beber sin vueltas.
Amargo o dulce se toma
de acuerdo a las preferencias,
en cada lugar mateando
la tradición representa.
Caliente o frío desfila
con su sabor sin fronteras,
envolviendo corazones
el mate junto a la yerba.
El mate se hace presente
junto a la pava en la mesa,
no tiene ningún horario
su venerada presencia.
