Por José Cantero Verni

Lo nombra el viento en el cerro
lo nombra en viento en las pampas,
y el sentimiento argentino
a lo largo de la Patria.
Arisco como los montes
dispuesto pa` la batalla,
en la sangre se hace copla
y en cada grito baguala.
Galopeando los caminos
no se detiene ante nada,
con esa inmensa bravura
que le palpita en el alma.
Gaucho fuerte, gaucho noble
que no conoce distancias,
que listo está pa` servir
cuando la patria lo llama.
Fue baluarte de la historia
escribiendo tantas páginas,
cabalgando tras un sueño,
siempre en pos de una esperanza.
Fue coraje sin medidas
esa pasión soberana,
de seguir hasta la muerte,
poniendo el pecho a las balas.
Jamás le importó la Gloria
más allá de las hazañas,
que logró con gran esfuerzo
a puro facón y lanza.
Fue ese canto de los vientos
eterno de las guitarras,
la voz del clarín sonando
en llanuras y quebradas.
Fue ese empuje libertario,
hombre de justa palabra,
esa mano firme y fuerte
de amistad y de confianza.
Fue ese gaucho y lo será
el aliento que no para,
ese grito de la tierra
surco abierto de la patria.
La solemne Tradición
se refleja en su mirada,
con zambas y chacareras,
con fogones y payadas.
Luchador de tiempo entero
que con la vida cabalga,
experto como ninguno
pa` la doma y la pialada.
Lo nombra el viento en el cerro
lo nombra el viento en las pampas,
gaucho noble de esta tierra,
bandera celeste y blanca.
