Por Hilda Palermo

Hablar de Tomasin y su relación con la música es una historia de valor, de esfuerzo, de paciencia y de reafirmar que la música es reparadora, ayuda a superar obstáculos y realza las capacidades de la persona.
La prensa universal trata sobre la historia de Miguel Tomasin, un músico con Síndrome de Down que se ha covertido en un ejemplo a seguir por personas que padecen de esta discapacidad.

Tomasin es argentino, tiene un grupo musical y ha grabado muchos discos, lamentablemente no están en el circuito comercial, su residencia está en Río Gallegos, aunque el nació en Buenos Aires.
De niño le gustaba golpear diversos objetos para oir los sonidos, lo que llevó a sus padres a buscarle una escuel de música, inscribiéndolo en la escuela de Formación Integral para Músicos para que estudie batería y donde los profesores eran rockeros de vanguardia y los directore, Courtis y Conlazo, habían tocado en un conjunto llamado «Los Reynolds».

En uno de sus concierto, en 1994, algunos estudiantes de secundaria se lanzaron sobre el grupo musical, quienes rociaron con desodorante a los exaltados, consiguiendo el favor del público y continuando con sus presentaciones, cada vez con más éxito. Han pasado casi 30 años de aquel incidente y se han producido 120 discos, han realizado giras por muchos países con éxito económico y de público, que convierte a Tomasín en uno de los pocos músicos profesionales con Síndrome de Down, en el mundo.
El comienzo de su fama fue en el programa de televisión del médico Mario Socolinsky donde se deban consejos sobre salud, quién al ver y escuchar tocar la batería a Tomasin, decidió contratarlos como cortina musical de su programa; al cabo de un año, empezarían las giras internacionales y su presentación en locales de música underground.


Debido al éxito de sus presentaciones, muchas familias empezaron a llamarlos a fin de que enseñaran música a sus familiares que sufríán de esta discapacidad, llevándolos a crear el colectivo musical Sol Mayor, que reúne a personas discapacitadas para hacer música.
Este ejemlo es repetido en asociaciones musicales de Noruega y Francia, y pronto será una realidad en Japón.

