19 de Septiembre Día de las Personas Sordas
Prof Lucila MORO
El silencio no es un vacío; es un espacio lleno de identidad, cultura y una forma distinta de experimentar el mundo.
Cada año, durante la última semana de septiembre —con marcadas conmemoraciones como el Día Internacional de las Personas Sordas el último domingo del mes, o fechas locales como el 19 de septiembre en Argentina— la sociedad vuelve la mirada hacia una comunidad que no busca caridad, sino el pleno reconocimiento de sus derechos fundamentales.
Esta efeméride no nació como un evento festivo superficial. Tuvo sus orígenes en 1958, impulsada por la Federación Mundial de Sordos (WFD), con el propósito de visibilizar la realidad, las barreras y los logros de millones de personas en todo el planeta. Más que una simple fecha en el calendario, es un llamado de atención frente a una deuda histórica en materia de accesibilidad e integración.
La Lengua de Señas

El corazón de una cultura existe una concepción errónea de que la sordera es únicamente la ausencia de audición. Desde una perspectiva sociocultural, las personas sordas forman una minoría lingüística con una cultura propia, cuyo pilar fundamental es la lengua de señas.
Es crucial entender que la lengua de señas
Es una lengua natural e independiente: No es un lenguaje gestual simplificado ni una traducción literal palabra por palabra del idioma hablado; posee su propia gramática, sintaxis y riqueza léxica.
No es universal:
Cada país y en ocasiones cada región tiene su propia lengua de señas (como la LSA en Argentina, la LSE en España o la ASL en Estados Unidos).
Es un derecho humano: Garantizar el acceso temprano a la lengua de señas es indispensable para el desarrollo cognitivo, emocional y social de los niños sordos.
Los desafíos del presente a pesar de los avances legislativos en diversos países, la comunidad sorda continúa enfrentando barreras cotidianas que limitan su autonomía.
- Barreras en la educación: Faltan escuelas y profesionales capacitados en educación bilingüe (lengua de señas e idioma escrito), lo que repercute directamente en el desarrollo académico de niños y jóvenes.
- Falta de accesibilidad en servicios públicos: La ausencia de intérpretes de lengua de señas en hospitales, comisarías, juzgados y trámites gubernamentales vulnerar de forma directa los derechos básicos de esta población.
- Inserción laboral: Con frecuencia, los mitos sobre la discapacidad auditiva restringen las oportunidades de empleo a puestos subcalificados o mal remunerados, ignorando el potencial profesional de la comunidad.
- Visibilización en medios de comunicación: Aún es escasa la presencia de subtitulado adecuado e interpretación en tiempo real en la televisión y las plataformas digitales.
Un compromiso de toda la sociedad
Conmemorar el Día de las Personas Sordas implica pasar de la empatía a la acción. Construir un entorno verdaderamente accesible no es responsabilidad exclusiva de las personas con discapacidad auditiva o de sus familias, sino de la sociedad en su conjunto.
Aprender la lengua de señas local, promover entornos laborales inclusivos, exigir accesibilidad en los espacios públicos y derribar prejuicios son pasos concretos para construir un mundo donde la diversidad no sea una barrera, sino un puente de encuentro.
Escuchar no siempre requiere de los oídos; a veces, basta con abrir la mente para entender que hay muchas maneras de comunicarse y habitar el mundo.
