La alegría, esa otra realidad paralela

Por Claudia Fernandez Vidal

Bariloche, Agosto 2023

Hoy es domingo y el día está radiante. Hay sol, que se agradece mucho, y poco viento, que se agradece más aún. El lago despliega colores celestes intensos y más azules a la orilla y casi blanco al borde de las montañas. Un grupo de bandurrias juegan arriba de una piedra dentro del lago y un par de aguiluchos planean el cielo bien bajito. Hacer trekking por esas orillas es una bocanada de aire puro, helado. 

Parará pararan pararán….parará pararan pararán…el sonido pegadizo y a alto volumen se desprende de un parlante. Un grupo de chicos y chicas caminan por la orilla de la ruta, van vestidos todos iguales y se mueven en perfecta armonía al compás de la música.

….Loco, soy por mi trapo, te sigo a la muerte por donde vas, porque la vuelta queremos dar…

Así cantan todos juntos de a ratos mientras el sonido de la cumbia inunda la calle, el espacio, la ruta, y a todos los que caminamos por ahí.

A mí me dio alegría escucharlos, a mí me trajo una linda sensación ver a todo ese grupo de adolescentes cantando y caminando todos juntos. Me trajo el recuerdo de hace muchos años cuando yo también vine de gira de egresadas con mis compañeras y caminábamos y cantábamos por las calles desafiando el frío y el viento.

«Me olvidé de que a Roca lo quieren sacar de su sitio, de que a lo mejor un día cualquiera no amanezca más en su caballo y con la vista solemne mirando al lago«.

Me olvidé por un rato de todo lo que venía pasando en este agosto en Bariloche, de los saqueos de hace unas semanas que nos dejó a todos desconcertados, llenos de incertidumbre preguntándonos si volverían a ocurrir o no. Me olvidé de que a Roca lo quieren sacar de su sitio, de que a lo mejor un día cualquiera no amanezca más en su caballo y con la vista solemne mirando al lago. Me olvidé de que ser trabajador de temporada aquí requiere paciencia y a veces soledad, bullying también, aunque no se cuente en los diarios, pero de qué sucede, sucede. Me olvidé de las marchas que se organizan de vez en cuando pidiendo alquileres razonables o que construyan viviendas para futuros pobladores y que en El Calafate por ejemplo ya casi se declaran en alerta de vivienda por la falta de lugares para residir.

Me olvidé de todo eso porque ya no me considero turista, porque hace 6 meses que vivo aquí y disfruto las mañanas de nevada y mates calentitos mirando por la ventana y padezco igual que todos el frío, la nieve y la demora del colectivo cuando voy a trabajar.

Pero por suerte existe esa otra realidad paralela, los adolescentes, los que inundan las calles con cantos y risas, con cumbia y belleza y nos sacan por un segundo de lo que viene pasando, de lo que puede pasar, y nos ubica en este presente, esta realidad.

Hoy, casi terminando un Agosto que promete, todos queremos que prometa. Todos cantamos para pasar Agosto. 

Claudia Fernández Vidal

Chef y escritora tucumana, que intercala sus tiempos entre la cocinas y las letras. Con Juana Manuela publicó: Pocho y la Ubaldina y Historias mínimas de un día cualquiera (Ebook).

Es también una viajera y columnista de la revista Las Tertulias.

Publicado por Juana Manuela

Empresa destinada a la publicación de textos de difernetes géneros literarios, como así también a la difusión de nuestra cultura latinoamericana.

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