Homenaje a las madres

Por Marcela Inés Neme (poeta tucumana)

Marcela Inés Neme nació en San Miguel de Tucumán, Argentina en el año 1961. De familia de músicos y escritores, se inició en la escritura de manera esporádica en su adolescencia.

Cursó estudios en el Conservatorio provincial de música obteniendo los títulos de “profesora de teoría y solfeo (especialidad flauta traversa)” y “Profesora superior de canto”. Paralelamente estudió la “licenciatura en Artes plásticas” (especialidad pintura) en la universidad nacional de Tucumán, donde obtuvo el título pertinente.

Se dedicó a la docencia y al canto coral profesional en el coro Estable de su provincia mientras escribía, ocasionalmente poemas, algunos de los cuales fueron musicalizados por artistas de su país: Luis (Lucho) Hoyos, Pablo González Jazey, Oscar A. Berengam, Esteban Tozzi, Viviana Taberna y Juan Falú. También obtuvo premios y menciones a nivel provincial y municipal y la publicación de sus trabajos en revistas del exterior.

En el año 2001 publicó un pequeño libro de poemas “Cuento de la sala y otros secretos”. Participó en el taller literario “repentista” durante varios años, dirigido por Inés Corton. Desde hace algunos años, su afición a la poesía se intensificó y continúa la producción conjunta de obras musicales junto a los músicos mencionados.

Estos poemas hechos canciones, son parte de su obra y para homenajear a las madres en su día:

Una madre – canción (música, Lucho Hoyos)

Una madre se ha perdido
en senderos cenicientos:
por uno llegó a la pena,
por el otro, al desaliento.

Este niño se ha perdido
persiguiendo dos luceros:
el uno para su cuna,
el otro para su miedo.

Una madre ha encontrado
el jardín de la hermosura,
con flores de breves risas
y ramas de humilde cuna.

Este niño ha encontrado
en el bosque dos lagunas:
en una mira sus ojos,
en otra, bebe la luna.

Entre trapos y remiendos,
sobre el sillón descuidado,
una madre se ha dormido
con sus sueños hilvanados.


María, en la casa – zamba (música Juan Falú)

Baila la escoba en el suelo
al compás de sus dos brazos
mientras arrastra la tierra
que le tiñe los zapatos.

En el piso de baldosas
la espera un balde colmado,
para mirarla a los ojos,
para besarle las manos.

Vuela la noche, sin rumbo,
sobre sus ojos caídos;
el hombre busca su boca,
ella, su nombre perdido.

Tiende al sol el cubrecama
y a la sombra los desvelos;
tejen la paz en la cuna
los ovillos de sus pechos.

Con la cebolla dibuja
aros de lunas vacías
para adornar una fuente
resquebrajada en la orilla.

Vuela la noche, sin rumbo,
sobre sus ojos caídos;
el hombre busca su boca,
ella, su nombre perdido.


Algarrobo – vidala (música Juan Falú)

De noche cuelga la luna
de mis ramas agachadas;
no dice por qué lo hace…
yo sé que está enamorada.

Sombreando la tierra yerma
están mis hojitas ralas,
parecen el abanico
de una dama despojada.

Bajo mi sombra serena
se recuestan los amores
que saborean sus labios,
regusto a yuyos del monte.

Esquivando la tristeza,
mi tronco tan estrujado
se disfrazó de guirnalda
para andar carnavaleando.

Publicado por Juana Manuela

Empresa destinada a la publicación de textos de difernetes géneros literarios, como así también a la difusión de nuestra cultura latinoamericana.

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