Varadero entre los recuerdos de Pablo Neruda

Por GuadalupeYaujar Díaz

Pablo Neruda fue uno de los poetas más importantes de la literatura mundial del siglo XX. La influencia de su vida y obra trasciende el ámbito literario, permeando todos los campos de la cultura popular y académica, la historia política y social del país.

En su crónica Recuerdos de La Habana (diario Hoy, La Habana, julio, 1950), Neruda recordó su estancia en la playa de Varadero, la cual había visitado en 1942, en donde quedó estupefacto “por sus aguas únicas, que parcelaron la turquesa oceánica y se dividieron en el más compacto fulgor de la mariposa azul».

Su llegada a Cuba

Llegó a La Habana, según reportes de prensa, invitado por la Secretaría de Educación.

“Tuve la suerte de participar con Marinello y Guillén en el Congreso de Escritores Antifacistas, celebrado en Madrid durante la Guerra Civil española, y a pesar de estar La Habana en la ruta de Chile a Europa hasta ahora no pude realizar el anhelo de entonces”, dijo a la revista Lux.

P. Neruda

Bajó sus maletas del vapor Río de La Plata, procedente de México, donde se desempeñaba como cónsul de su país.

El escritor, junto a su esposa, Delia del Carril, llegaba por primera vez a la isla, donde cumplirían un programa de conferencias en las que participaron importantes figuras de la cultura cubana, en la Academia Nacional de Artes y Letras, de La Habana Vieja.

Ofreció cuatro conferencias, dos de estas sobre Francisco de Quevedo, y evocó, dice Volodia Teitelboim, en su biografía del poeta:

“Por primera vez en América al Correo Mayor de Su Majestad, don Juan de Tassis, conde de Villamediana, el enamorado de la Reina, que un día incendia las cortinas del escenario de Palacio a fin de tener pretexto para huir con la alta amada prohibida en brazos”.

P. Neruda

Neruda sostenía vínculos con los intelectuales de izquierda, con escritores, poetas y pintores comprometidos socialmente y de corte antifascista en la Cuba de la seudorrepública.

Ocho años después, el bardo retomó el paisaje del balneario matancero en su poema Varadero de Cuba, en el cual plasmó:

“Fulgor de Varadero desde la costa eléctrica cuando, despedazándose, recibe en la cadera la Antilla, el mayor golpe de luciérnaga y agua, el sinfín fulgurario del fósforo y la luna, el intenso cadáver de la turquesa muerta: y el pescador oscuro saca de los metales una cola erizada de violetas marinas”.

P. Neruda

De ese encuentro, que el poeta definió tan apasionadamente, se habla de la visita llegada de la mano de su amigo, el naturalista matancero Carlos de la Torre (15 de mayo de 1858-19 febrero de 1950), uno de los malacólogos más importantes de Cuba, quien fue presentado al autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada por el escritor Juan Marinello.

Posteriormente, ya fallecido De la Torre, recordaría Neruda algunas de sus conversaciones en las que el científico le dijo: “Los caracoles de tu patria se parecen a tu poesía, en la forma y en el color oscuro”.

Ambos compartían en común un profundo amor por la naturaleza. Se habla del científico devenido poeta, quien descansaba en esta sus fatigas investigativas; mientras que al poeta lo apasionaba el estudio y la colección de caracoles.

En una visita que le realizó Neruda al científico en su residencia, este le obsequió una caja llena de magníficos ejemplares de caracoles de su colección, entre los que no faltaron las endémicas polymitas, moluscos circunscriptos a determinadas zonas de Cuba.

“Desde entonces, y al azar de mis viajes, recorrí los siete mares, acechándolos y buscándolos (…)”, escribió el poeta, en la que constituye una de sus revelaciones, escrita desde el refugio marinero de Isla Negra —su última morada— y que puede leerse en su obra Confieso que he vivido, editada póstumamente.

P. Neruda

Pareciera como si el amor nacido en las blancas arenas de Varadero se hubiese inscrito en lo más recóndito del lírico, quien reconoció:

«En realidad, lo mejor que coleccioné en mi vida fueron mis caracoles. Estos me dieron el placer de su prodigiosa estructura: la pureza lunar de una porcelana misteriosa, agregada a la multiplicidad de formas, táctiles, góticas, funcionales”, dejó escrito en sus memorias.

P. Neruda

De entre tantos recuerdos, sin dudas, quedaron apresados los disímiles caracoles que poblaban las finas arenas de la playa que hemos bautizado como la más linda del mundo.

Neftalí Ricardo Reyes Basoalto (Pablo Neruda) nació el 12 de julio de 1904 en Parral y murió el 23 de septiembre de 1973 en Santiago. Chile

Su obra, que comprende 45 libros, más diversas recopilaciones y antologías, ha sido traducida a más de 35 idiomas, conocida en muchos países y estudiada en las principales universidades y centros de investigación literaria.

Su popularidad y vigencia son permanentes, y sus lectores se cuentan por millones en el orbe.

En 1945, fue galardonado con el Premio Nacional de Literatura, y en 1971 recibió el Premio Nobel de Literatura, siendo el sexto escritor de habla hispana y el tercer latinoamericano en recibir tan importante distinción.

Publicado por Juana Manuela

Empresa destinada a la publicación de textos de difernetes géneros literarios, como así también a la difusión de nuestra cultura latinoamericana.

Deja un comentario