Por María Fernanda Rossi- La Pluma Viajera
Un viaje al desquite de las invisibles
¿Es posible conspirar a plena vista? Hubo un tiempo en que las calles de Lima y Salta eran custodiadas por figuras enigmáticas que, bajo el anonimato de la seda y el encaje, movían los hilos de la historia. Se las conocía como las «tapadas» y, durante décadas, la mirada masculina las redujo a una simple curiosidad romántica. Sin embargo, detrás de ese ojo que asomaba entre el manto, se ocultaba una de las estrategias de resistencia más fascinantes de América.

En su reciente obra, El lenguaje de la Liberación y el Desquite, las investigadoras Raquel Espinosa y Zulma Sacca no solo analizan la literatura, sino que también rescatan un grito de libertad. A través de un diálogo agudo con voces como las de Sarmiento o Salazar Bondy, las autoras desmantelan los prejuicios de quienes temían lo que no podían ver. El libro nos revela que la vestimenta no era un adorno, sino un campo de batalla ideológico y un salvoconducto para cruzar fronteras prohibidas.
El relato cobra una tensión casi cinematográfica cuando se funde con la pluma de Juana Manuela Gorriti. Al adentrarnos en la atmósfera de El pozo de Yocci, las autoras nos sumergen en una trama de traiciones políticas y vínculos peligrosos. Allí, el legendario pozo salteño deja de ser un hito geográfico para transformarse en una metáfora brutal: el abismo donde el agua cristalina se vuelve podredumbre y donde las deudas del pasado finalmente se cobran.
Este ensayo atraviesa el exilio, el dolor y la búsqueda de identidad de un continente que aún no terminaba de nacer. Pero, sobre todo, nos devuelve la figura de una Gorriti «mucha mujer», que supo usar la palabra como el arma definitiva de desquite.

Al cerrar las páginas de este estudio, una pregunta queda flotando en el aire, interpelando nuestro presente: ¿Qué es lo que ocultamos —o liberamos— hoy, cuando decidimos salir al mundo?
El lenguaje de la Liberación y el Desquite es, en definitiva, una invitación a mirar lo que la historia oficial intentó mantener cubierto. Una lectura necesaria para quienes se atrevan a descorrer el velo.


