LA VIDA ESTA HECHA DE APEGOS Y DESAPEGOS…

Por Lucila Moro

Hasta que no aprendamos que es el desapego no Serás libre.

El desapego es como soltar la cuerda, ¿entiendes? 

Es cuando dejas de aferrarte a cosas, personas o resultados, y te permitís fluir. 

¡FLUIR a uno mismo!

No significa que no te importen, sino que no te definan. No los o las necesitas más.

Es una forma de liberarte de la ansiedad y el estrés que viene con el control excesivo. 

Demasiado control no te liberará. La libertad es justamente todo lo contrario.

No se puede ser esclavo de nadie o nada. 

El desapego se puede aplicar en varios ámbitos, por ejemplo, en las relaciones: 

No depender emocionalmente de alguien para ser feliz.

También en las metas

No definir tu valor por alcanzar un objetivo específico.

O también en las posesiones: 

No aferrarte a cosas materiales.

Sin olvidar los pensamientos. 

No dejes que tus pensamientos te controlen.

Se trata de encontrar un equilibrio entre involucrarse y soltar. 

Por ejemplo, puedes amar a alguien sin necesitar que esté siempre contigo.  

El desapego de pensamientos significa no dejar que tus pensamientos te definan o controlen. 

Es como observarlos desde afuera, sin juzgarlos ni identificarte con ellos

Por ejemplo, si pensamos «soy un fracaso», en lugar de creerlo o luchar contra él, simplemente lo observamos: «Ah, estoy teniendo este pensamiento»

Luego, podes elegir no darle importancia y enfocarte en lo que querés.

¿Te pasa que a veces te quedas atrapado en pensamientos negativos?

Eso es común. Cuando te quedas dando vueltas en pensamientos negativos, es como estar en una calesita que no para. 

Una técnica que puede ayudar es la «observación consciente«: cuando te notes atrapado, respira hondo y pregúntate:

  • ¿Qué estoy pensando?
  • ¿Es esto real o solo un pensamiento?
  • ¿Me sirve este pensamiento de verdad?

Luego, redirige tu atención a algo que te guste o a una tarea concreta. 

¿Probaste algo similar alguna vez? 

El apego es el mayor ladrón de energía.

Te ata al resultado.

Al miedo.

A la ansiedad por controlar el cómo y el cuándo.

Y cuando tu mente se aferra, tu vibración desciende.

El desapego no es renuncia. Es confianza.

Es soltar el control sabiendo que el Universo ya está obrando a tu favor.

Muchos logran manifestar sus metas justo después de decir: “Basta, ya está”. ¡Punto final!

Cuando sueltas, permites que la energía fluya.

El miedo se disuelve.

Y lo que antes parecía estancado, comienza por fin a moverse.

El desapego no se logra en un día.

Es una práctica reflexiva que te enseña a cerrar ciclos.

A dejar ir relaciones.

Trabajos.

Etapas que ya cumplieron su propósito.

“Más vale malo conocido que bueno por conocer”, es la frase que sostiene el apego.

Y el apego sostiene el sufrimiento.

El verdadero poder está en no resistir lo que llega ni aferrarte a lo que se va.

Porque cuando fluyes, te elevas.

Y desde una frecuencia alta, todo lo que deseas comienza a acercarse sin esfuerzo.

«Somos una radiación electromagnética viva.

Y lo que atraes depende de la frecuencia en la que vibras».

Cada pensamiento genera electricidad.

Cada emoción, magnetismo.

Juntas crean el campo que atrae tus experiencias.

Por eso, tus metas más grandes, abundancia, salud, amor, solo se manifiestan en frecuencias altas. No puedes atraer una meta de luz desde un estado de miedo o ansiedad.

Sostenerte en alta vibración no es ignorar lo que duele.

Es mirar con amor incluso lo que no comprendes.

Es agradecer antes de recibir.

Y recordar que todo lo que ocurre tiene un propósito perfecto.

Desapegar, agradecer y elevar tu frecuencia son los pasos finales del proceso.

“Cuando logras soltar y vibrar en amor, el Universo no tiene otra opción que responder a tu llamado”.

Publicado por vickylm57

Soy docente prof.de Educacion Fisica. Prof de Educación Especial. Prof Emerita de Danzas Cid Unesco Francia Escritora y autora de varios libros. Investigadora en Envejecimiento y cuidados del cuerpo, dictando conferencias, seminarios y clases magistrales dentro y fuera del País.

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