EL VIAJE INICÍATICO

5000 KILÓMETROS EN BUS, DE TUCUMÁN A MACHU PICCHU ( PERÚ)

Viajera invitada Mary Lobo. Escritora. Artista plástica. Actriz.

Por Claudia Fernández Vidal

Hoy vamos a viajar a Perú, a las ruinas de Machu Picchu, pero para llegar hasta ahí hay un largo camino, un trayecto de 5000 kilómetros en bus partiendo desde Tucumán.

Mary Lobo había soñado ese viaje durante muchos años, pero por una cosa u otra no podía concretarlo. Después llegó el tiempo donde ya no se puede postergar nada y decidió emprender el viaje sola  justo antes de que comenzara la pandemia. Quería descubrir lugares y conocer la gente de cada lugar, hablar con ellos, conocer sus costumbres, empaparse de sus vivencias, aprender su arte, palpar la historia de cerca.

La primera etapa fue Tucumán a la Quiaca (Jujuy) donde cruzó el paso internacional para llegar a Villazón ( Bolivia) y desde ahí partió a conocer el SALAR UYUNI, que es el  desierto de sal más alto del mundo y el más extenso ya que se encuentra a 3650 msnm. Quedó impactada por la vastedad del paisaje y la blancura incandescente.

Pudo ser parte de la magia de caminar al atardecer por sus suelos blancos y no saber dónde está el cielo y donde la tierra  ni la línea del horizonte, porque el espejo de agua de naranjas profundos que se produce sobre el salar hace todo una mágica ilusión.

Aprendió que el fin no existe y que los límites muchas veces son nuestros, propios, el universo y su bella creación los maneja de otra forma.

10 horas más de viaje y llegó a La Paz ( Bolivia) donde el mal de altura le jugó una mala pasada con mareos constantes que pasaron a medida que avanzaba el día.

Descubrió en ese lugar Las Ruinas de Tihuanacu, de la cultura preincaica del año 1500 ac, son las ruinas más antiguas de Bolivia que además están llenas de misterios no resueltos. Pudo ver rocas de casi 10 toneladas, la Puerta del Sol, el Templo de los Dioses, y esculturas de piedras de gigantes, cráneos alargados por la presión que ejercían las tablas que adosaban a cada lado de la cabeza, con el fin de darle la forma de un extraterrestre.  Un lugar impresionante en ese desierto de montañas sin vegetación.

Llegó a Copacabana y quedó maravillada por la belleza del Lago Titicaca, el lago más grande y alto del mundo (3800 msnm) donde viajó en una balsa junto a 50 personas durante horas sin ver nunca el horizonte. Vivió una experiencia profunda en una Ceremonia para la mujer en Quechua en La Isla del Sol, caminó y trepó por La Isla de la Luna, conociendo a sus habitantes y sus ancestrales tradiciones.

La última etapa de la camino de ida, la recorrió con una tormenta que arreciaba los caminos y tremendas alturas para llegar finalmente a CUZCO ( PERÚ).

Después de tanto ascender en el camino, el bus comienza a descender hasta un llano donde está el pueblo del Cuzco, maravilla de la humanidad, un lugar mágico en todos los sentidos.

Siempre recordará con emoción ese momento, la llegada a ese valle de casas blancas y techos coloniales con balcones plagados de flores de colores maravillosos. Caminó profundamente feliz por sus callecitas empedradas, impecables, de intensas pendientes donde el corazón le iba acelerando los latidos en un tamborilleo de constante alegría.

Disfrutó la maravillosa arquitectura colonial de sus iglesias, la imponente Catedral, la belleza de la Plaza de Armas y su cambio de bandera todas las tardes con su ceremonia ancestral.

Comió manjares que regó con chicha, y le pareció divertida la forma de servir en los restaurantes: tres platos y dos postres, que disfrutó en demasía, captando sabores increíbles que hacen a esta comida una de las más ricas del mundo.

En OLLANTAYTAMBO, tomó el tren con techos de vidrios que viaja a alturas enormes y todo el tiempo va bordeando el río Urubamba, cruzando túneles en la montaña donde la roca parece calada con las manos. El viaje culmina en Aguas Calientes, el pueblito que guarda en su interior las ruinas sagradas.

Al bajar del tren la magnificencia de la montaña, los profundos verdes de la la selva, los picos enormes y el murmullo del rio la impactaron profundamente. Caminó en silencio sus callecitas de tierra y agradeció una vez más estar ahí.

El amanecer de la mañana siguiente lo pudo ver en El valle Sagrado de Machu Picchu, donde la emoción de la profunda belleza la desbordó. Lo sagrado y místico de la ciudadela, el aire profundo, la energía poderosa que se siente en ese lugar es algo que solo se puede sentir profundamente pero resulta difícil de explicar.

Contempló en absoluta paz la mística de ese valle sagrado y agradeció ver el rayo de sol atravesando La Puerta del Sol, las piedras caladas a la perfección, el encastre perfecto de ese rompecabezas gigante, el magnetismo mágico y revelador de aquella enorme piedra que dicen, representa al ombligo del mundo.

Sintió una profunda renovación en su alma, un profundo recomenzar en este viaje iniciático a todos los sentidos, y un enorme respeto por esa cultura milenaria.

Maravillada de la calidez de la gente y la humildad que llevan a cuestas emprendió el regreso.

Una parte de su corazón aún permanece en el valle sagrado de los Incas.

Gracias Mary, tu arte viajero nos contagió las ganas de estar ahí.

Publicado por calaviajera

Claudia Gabriela Fernández nació en la provincia de Tucumán. Diseñadora de Interiores de la Facultad de Artes de la UNT. Chef. La escritura es un camino que decidió incursionar frente a grandes interrogantes que se fueron sucediendo en su vida. Asistió y participó de talleres y antologías en la provincia de Tucumán. Su primer relato seleccionado fue en el año 2015 para Editorial Dunken en el libro A la Luz de los Caireles. En el año 2017 obtuvo la mención especial en el primer concurso de cuentos Eduardo Perrone organizado por el colectivo cultural independiente ESCUCHARA. En octubre de 2018 presentó su primer libro, POCHO Y LA UBALDINA UN PÌCARO DUENDE SOÑADOR, audio libro que va acompañado por una obra de marionetas. Proyecto con el que incursiona en escuelas y colegios con presentaciones para niños. Participó de la Expo Libros Salta en el Cabildo en el 2019 invitada a presentar también allá su libro. Cursó un postgrado de Escritura y Creatividad en la FLACSO Argentina, Facultad latinoamericana de ciencias sociales, una Diplomatura de cine argentino ficción y realidad en la UBA, y un taller de Dramaturgia que le ha dado las herramientas para el próximo proyecto, una comedia teatral. En diciembre de 2019 presentó su nuevo libro Historias Mínimas de un día Cualquiera en la casa Succar.

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